Si tomamos como medidor de buenas noticias nuestra frecuencia de actualizaciones... bueno, me voy a callar que habíamos quedado que aquí sólo podían darse buenas, buenas noticias. Pues bien, yo tengo una. Resulta que una amiga y fiel seguidora de este blog está muy contenta porque ha sacado un 7.5 en un examen de pediatría. Sí, todas hemos aprobado y todas estamos contentas, pero por alguna extraña razón, creo que ella lo está más. Eso es una buena noticia en su vida y en las nuestras. Por eso yo estoy contenta, porque hemos aprobado todas y porque Charada, en un día que ella creía oscuro y gris, vio una luz que le iluminó la cara (aunque yo no estaba delante, hablé con ella por teléfono y lo percibí!). Esta es una gran gran buena noticia que me llena de felicidad y regocijo... así que, desde el otro lado de la pantalla, os mando una sonrisa de oreja a oreja... va por ustedes!!! :D
Notición, notición! En menos de una hora un grupo de amigas que hace tiempo que no estaban todas juntas, se reúnen para festejar el cumpleaños de una de ellas!! Qué alegría, qué alboroto!! Esto es algo que no pasa todos los días. Hay amigos que están lejos y no pueden verse más que de vez en cuando. Hay familias que tienen a un hijo en Pekín y al otro en EEUU. Hay amigas que estudian medicina en la misma ciudad pero separadas en tres hospitales diferentes y se pasan el curso casi sin verse sumergidas en la rutina diaria de las clases y el estudio. Sin embargo, estas de las que os hablo hoy, en un rato estarán juntas, saldrán a cenar, le darán regalos a la cumpleañera y, lo mejor, podrán acostarse tarde porque MAÑANA NO HAY CLASE!!! No me digáis que no son buenas noticias estas comparadas con las que da el telediario. Un abrazo queridos lectores de good news, seguid atentos que, aunque no actualicemos mucho, el mundo está lleno de cosas buenas y nos esperan muchos noticiones más en este...
Qué suerte tuve ayer... estaba viendo en la tele tan tranquila uno de mis programitas de Canal Sur, Salud al día... Charlaba yo con algún miembro de mi familia sin hacerle especial caso al aparato cuando, de pronto, de él empieza a salir una voz que me resulta familiar. En un milisegundo, antes de que mis ojos se posaran sobre la pantalla, ya me había transmitido serenidad, sabiduría y cierto encanto protector. Y cuando al fin lo vi... su mirada clara y profunda volvió a conquistarme una vez más. Era el Profesor Zaragoza. Con la Plaza de España de fondo, el sabio catedrático que nos gusta comparar con el Dumbledore de Hogwarts convirtiéndolo en nuestro Director de Macarewarts, aconsejaba con doctas palabras, científicas pero también llanas e inteligibles para cualquier público, remedios para cuidar nuestra salud. La verdad, con la emoción casi no me enteré de lo que decía xD No podía parar de señalar la tele y gritar "El Profesor Zaragoza, mi Profesor!!" Y cuando me di cuenta...
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