miércoles, 30 de marzo de 2011

Nuestra oportunidad

Una nueva etapa empieza dentro de poco para los que hace nada éramos simples estudiantes de medicina, con ilusiones, y con visiones prematuras de una vida que nunca llegaba. Los que entramos en la carrera con el amor de convertirnos en algo, aunque no sabíamos muy bien en qué. Los que nos dejamos los ojos estudiando cosas que nuestra cabeza quería poder utilizar para gloriosos fines, mientras que nuestro corazón zozobraba en la duda  de si nuestra elección era certera. Elegir es rechazar. Y en ese caminar rechazamos muchas cosas: rechazamos horas de Sol a la orilla del Guadalquivir, rechazamos paseos a la luz de la Luna en Triana, rechazamos besos robados en los Jardines de Murillo, rechazamos conciertos, teatros, y amor. Dejamos escapar mucho amor...
Pero en estos meses se nos ha dado la oportunidad de resarcirnos, de poder apreciar la infinita belleza de todo lo que nos rodea, de recuperar la esperanza en los que poblamos este mundo, de crear una nueva realidad llena de sugerentes colores, formas y notas musicales. De rodearnos de instrumentos de pasión, y de voces que proclaman la razón de nuestro existir: traer belleza a este mundo, exaltar la pureza original de nuestra alma para el bien global, hacer que los cuerpos brillen con luz propia y que el intelecto esté al servicio del hombre, y no al revés. 
La semana que viene, amigos míos, comienza la elección de plazas para ser médico residente. Es una fortuna gozar de un trabajo en estos tiempos, y todo un reto hacer que esta honorable profesión recupere lo que fue una vez, un arte. Porque si arte y ciencia no se aúnan, la humanidad corre peligro de acabar tecnológicamente hiperdesarrollada, pero vacía, sola y triste. Una humanidad sabia nunca puede ser gris, por eso las nuevas generaciones de médicos tenemos la oportunidad de devolver el color a este lienzo desgastado por la exaltación de la ciencia y el empobrecimiento del arte. Arte y Ciencia son amantes que no deben distanciarse. 


2 comentarios:

Almendra Puck dijo...

Qué ganas de que empiece ya esa elección y ubiquemos por fin nuestros sueños, que ya en nada nada de tiempo se verán hechos realidad! Y empezar a trabajar con ganas y con muuuucha ilusión y con mucho arte, claro que sí, con musho arteeeeee

Rocío Díaz dijo...

Me parece que la Diosa Fortuna quiere que sigamos unos cuantos años más juntitas...